Gatto es un atigrado naranja rescatado de la calle cuando era un bebé. Tenía un mes cuando lo sacaron de una caja junto a sus hermanitos y fueron puestos en adopción. Al mes y medio de vida llegó a casa y ahora no habría felicidad sino estuviera con nosotros.
Se porta MAL, MUY MAL. Es sumamente travieso e hiperactivo, muerde a modo de juego pero ¡duele!. De todas maneras, también tiene sus momentos cariñosos y lo hace un gato muy especial. Es muy gracioso también.