Como en las personas, la salud de las mascotas también puede verse afectada por los cambios drásticos de clima y las lluvias del invierno.
Estas enfermedades y molestias son más comunes por esta época en los perros, ya que los gatos suelen mantenerse más resguardados. No obstante, también es prudente protegerlos de los cambios de temperatura y de las zonas húmedas como parques o charcos.
Entre los problemas más comunes que se pueden presentar con este clima están las enfermedades respiratorias y las complicaciones en la piel y las digestivas. Si tu mascota se moja con agua lluvia, báñala y secala bien.
Trastornos digestivos
Por lo general, si el animal consume aguas lluvias acumuladas o come pasto, puede ser afectado por la proliferación de parásitos. Esto le generará complicaciones digestivas como diarreas o vómitos, que son las más comunes, y otras como cambios en el apetito, flatulencias o pérdida de peso.
Estos trastornos suelen afectar aún más a los perros que padecen de gastritis, cuando tienen una multiplicación bacteriana excesiva o cuando padecen problemas de colitis (intestino grueso inflamado).
Recomendaciones: Vigilá a tu mascota para evitar que coma pasto y tome agua de lluvia. En caso de que lo haga, dale bastante agua limpia.
Problemas en la piel
Cuando la temperatura es tan baja, la piel de los perros se seca y se pone escamosa, por lo que suele generarse una picazón. A esto se suma que la humedad y las aguas contaminadas (que se encuentran en los parques y calles donde los animales corren) son causantes de problemas como alergias, infecciones y la acumulación de hongos que pueden desencadenar en una dermatitis, sobre todo en los animales que tienen bajas defensas.
Algunos de los síntomas de los problemas de piel son arañarse, lamerse y rascarse, además de las ronchas y cambios de color de la piel y del pelo. Ante cualquiera de estos, lo ideal es llevar cuanto antes al animal al veterinario.
Recomendaciones: Evitá que tu mascota se bañe y juegue entre los charcos que se forman en las calles. Al llegar a casa, limpiale bien las patas y el pelo del perro hasta que quede completamente seco. Si es necesario, usá un secador.
Problemas respiratorios
Son las complicaciones más frecuentes tanto en perros como en gatos. De estas, los resfrios suelen ser las más comunes en las temporadas de invierno. Estos se detectan por las dificultades respiratorias del animal, los estornudos y, en algunos casos, la tos. Aunque este no es un mal complejo y se puede tratar fácilmente con antibióticos y jarabes recomendados por el veterinario, sí es una enfermedad que disminuye considerablemente las defensas de la mascota, lo que puede generar otras complicaciones más graves. Entre estas se encuentra la rinotraqueítis infecciosa, la cual afecta la tráquea y los bronquios del animal, y que en casos severos puede causar hasta una bronconeumonía.
Recomendaciones: Elegí las mañanas no lluviosas para sacarlo a pasear; además, si llovió, dejá que pase un buen rato para sacarlo.
Como en las noches la temperatura baja aún más, asegurate de que el lugar donde duerme esté bien abrigado y busque mantas o frazadas para protegerlo del frío.
Esta info la saqué del diario El Tiempo
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